Menú Principal

Páginas Web

Translation

English French German Italian Portuguese


Designed by:
SiteGround web hosting Joomla Templates

Grandeza Primaria y Grandeza Secundaria

 

Nuestra sociedad actual se caracteriza por una búsqueda casi obsesiva de logros externos. Generalmente se admira a aquel que ha logrado posiciones de poder e influencia, y sin embargo, a menudo se dejan a un lado los rasgos del carácter, los principios y la integridad como la medida verdadera del valor de las personas.

 

En otras palabras, existe un gran énfasis social por el logro de lo que podemos llamar grandeza secundaria. Esta tiene que ver con posiciones o títulos, reconocimientos, riqueza, fama y status, o logros exclusivos. Casi por definición, la grandeza secundaria solamente puede ser lograda por un reducido número de personas, un porcentaje muy pequeño de la población y la razón es que la grandeza secundaria es determinada en gran medida por medio de las comparaciones de unos contra otros.

 

El modelo de liderazgo que aplicamos en la Fundación “Yo Creo en Mí” tiene como objetivo fundamental desarrollar la Grandeza Primaria de los niños, niñas y adolescentes a los cuales servimos.

 

La grandeza primaria está directamente relacionada con la integridad de una persona, con su ética, con la forma en que trata otras personas, y con su nivel de iniciativa. También tiene que ver con su carácter, sus contribuciones, talentos, creatividad, y disciplina. La grandeza primaria no se define a partir de comparaciones con otras personas, sino por la adherencia a los principios fundamentales y universales del carácter. Lo realmente maravilloso de la grandeza primaria consiste en el hecho de que cualquiera puede lograrla, independientemente de su origen, de su cultura y de su situación actual. La grandeza primaria es una joya preciosa que está al alcance de todos!.

 

Nosotros creemos firmemente que un énfasis en el desarrollo de la grandeza primaria es lo que realmente se necesita para que nuestras sociedades sean más pacíficas, más constructivas y mucho más justas. Nuestra motivación fundamental consiste en lograr que los niños, niñas y adolescentes con los cuales trabajamos desarrollen esos rasgos propios de la grandeza primaria y salgan al mundo mucho mejor preparados para enfrentar la vida, y para convertirse en agentes de cambio positivo en la sociedad. El libro de Proverbios expresa a la perfección nuestra convicción: “Instruye al niño en la forma en que debe comportarse, y aun cuando fuese viejo no se apartará de ella”.